Monday, December 11, 2006
Invasión!!!.
Tengo 2 historias:
La primera.
Cuándo tengo el agrado de trabajar los domingos, me atravieso con una festividad realmente inadvertida, abordo el camión 214 de todos los días a las 5am, para este entonces voy más fresco que una lechuga en martes de mercado, este dichoso camión tiene la nobleza de pasar enfrente de la plaza Alameda, uno viene relajado esperando la jornada del día(cabe aclarar que esto no es ningún tipo de ofensa para la gente de estas tierras[aclarado lo dicho prosigamos]), yo suelo conocer de vista a las 5 o 6 personas que suben conmigo al camión a esas horas del día, este día no era la excepción eramos mas ó menos esa cantidad, cuando el camión es exigido a hacer una parada en mero enfrente de esta famosa plaza,y de pronto una inmensidad de seres humanos traidos directamente de San Luis Potosí y sus pueblos aledaños se divisan por todas partes, las puertas se abren, se oyen muchos ruidos de gente, de pronto sube uno después otros 3, aclaremos que la gente de estos lares no rebasa la estatura del promedio de 1.50mts, lo que hace difícil saber cuantos son los que stán afuera estando sentado lejos de la puerta y muy obscuro, hombres y mujéres de entre 17 y 30 años directamente de donde les cuento. A este punto ya tengo a uno de ellos sentado a mi lado y como a 3 mirándome raro, muchos cuchicheos, unos vienen como decimos hasta el tronco(borrachísimos), unos oliendo mal, las mújeres llevan escotes pronunciado exhibiendo sus cuerpos carentes de buena exhibición(realmente no es nada en contra de estas hermosas personas). Total, el camión apenas y puede cerrar, el camión está atascado de gentío, y uno mira afuera y por lo menos, sin mentir, en serio hay muchos más platicando, ''filtriando'', besándose tímidamente, otros tirados en el suelo otros cantando, e infinidad de cosas que no recuerdo ni quiero recordar. A este punto me da miedo, los de atrás comienzan a hablar en un dialecto que sólo ellos conocen, nose realmente cuál sea en realidad, se ríen muchos a carcajadas unos totalmente dormidos sobre otros, la chica que viene a un lado mío viene cayéndose de sueño, cada que damos una pequeña vuelta, la chica se viene encima y yo con un empujoncito que nadie pueda ver la regreso a su posición original, a veces el olor de tanta humanidad es insoportable, dentro de la invasión, el camión va llegando a mi parada, entonces yo rápidamente me anticipo a salir, cuando entonces voy llegando a la puerta trasera y bajando una de las mújeres del grupito que iba ríendose atrás me da una nalgada y yo apenas y alcanzo a bajar, bajé sintiendome sucio e usado, realmente no me sentí mal, pero fué una experiencia no muy alentadora, a lo que me espera lo que resta de mis días de trabajo en domingo.
La segunda:
La dejamos para el siguiente post...abur!.
La primera.
Cuándo tengo el agrado de trabajar los domingos, me atravieso con una festividad realmente inadvertida, abordo el camión 214 de todos los días a las 5am, para este entonces voy más fresco que una lechuga en martes de mercado, este dichoso camión tiene la nobleza de pasar enfrente de la plaza Alameda, uno viene relajado esperando la jornada del día(cabe aclarar que esto no es ningún tipo de ofensa para la gente de estas tierras[aclarado lo dicho prosigamos]), yo suelo conocer de vista a las 5 o 6 personas que suben conmigo al camión a esas horas del día, este día no era la excepción eramos mas ó menos esa cantidad, cuando el camión es exigido a hacer una parada en mero enfrente de esta famosa plaza,y de pronto una inmensidad de seres humanos traidos directamente de San Luis Potosí y sus pueblos aledaños se divisan por todas partes, las puertas se abren, se oyen muchos ruidos de gente, de pronto sube uno después otros 3, aclaremos que la gente de estos lares no rebasa la estatura del promedio de 1.50mts, lo que hace difícil saber cuantos son los que stán afuera estando sentado lejos de la puerta y muy obscuro, hombres y mujéres de entre 17 y 30 años directamente de donde les cuento. A este punto ya tengo a uno de ellos sentado a mi lado y como a 3 mirándome raro, muchos cuchicheos, unos vienen como decimos hasta el tronco(borrachísimos), unos oliendo mal, las mújeres llevan escotes pronunciado exhibiendo sus cuerpos carentes de buena exhibición(realmente no es nada en contra de estas hermosas personas). Total, el camión apenas y puede cerrar, el camión está atascado de gentío, y uno mira afuera y por lo menos, sin mentir, en serio hay muchos más platicando, ''filtriando'', besándose tímidamente, otros tirados en el suelo otros cantando, e infinidad de cosas que no recuerdo ni quiero recordar. A este punto me da miedo, los de atrás comienzan a hablar en un dialecto que sólo ellos conocen, nose realmente cuál sea en realidad, se ríen muchos a carcajadas unos totalmente dormidos sobre otros, la chica que viene a un lado mío viene cayéndose de sueño, cada que damos una pequeña vuelta, la chica se viene encima y yo con un empujoncito que nadie pueda ver la regreso a su posición original, a veces el olor de tanta humanidad es insoportable, dentro de la invasión, el camión va llegando a mi parada, entonces yo rápidamente me anticipo a salir, cuando entonces voy llegando a la puerta trasera y bajando una de las mújeres del grupito que iba ríendose atrás me da una nalgada y yo apenas y alcanzo a bajar, bajé sintiendome sucio e usado, realmente no me sentí mal, pero fué una experiencia no muy alentadora, a lo que me espera lo que resta de mis días de trabajo en domingo.
La segunda:
La dejamos para el siguiente post...abur!.